Un Masaje Excitante

Chicos, quiero contaros una historia, una muy reciente, de hace tan solo unos pocos días.
Todos sabéis que de vez en cuando me gusta darme un capricho, y contratar los servicios de algún/a Escort o masajista erótico/a con el que poder divertirme un ratito. Pues bien, ahí van las conclusiones de este último capricho.

Todo empezó de una forma habitual, de la misma manera de siempre. De pronto te descubres en casa, sola, excitada, y con un punto de ansiedad que no se calma con tus propias manos, juguetonas e inquietas.Quería más.

Quería relajarme, disfrutarlo tranquilamente. No hay nada mejor qué el que alguien te dedique unas delicadas caricias en ese sitio tan íntimo.
Estaba decidida, quería una masaje erótico, así que me puse manos a la obra en buscar a alguien sexy que estuviese dispuesto a complacerme completamente.
Miré y remiré por Internet en busca de un anuncio o página que despertasen mi interés. Ésta acción que parece tan sumamente sencilla, puede llegar a ser una odisea, pq claro, a ver que agencia o sala de masajes puede mandarte a alguien a las 2 de la madrugada. Total, que me puse a mirar anuncios de masajistas independientes, no me importaba si hombre o mujer, solo tenía que despertar mi interés cuando le encontrara en la red.
Vi y leí infinidad de anuncios de masajes eróticos exclusivos para mujeres, y os sorprendería la cantidad de anuncios que te quitarían las ganas de seguir excitada, pero yo suelo no tener remedio, así que seguí buscando.
Beatriz. Preciosa masajista brasileña que te la chupará hasta que le des tu lechecita. (pero no era para mujeres?, como no le enganche a la perra que está en plena lactancia, poca leche me va a sacar)
Susana 24 años, rellenita. Masaje tántrico a domicilio. Te daré el masaje que más te guste y te follaré como nunca antes lo habían hecho. (las fotos bien podían ser las de mi tía abuela Ines).
Raúl, 33 años. Masajista profesional, guapo y atractivo. Chico educado y de muy buen ver, se ofrece para dar masajes a domicilio…. (eureka, lo había encontrado).
Las fotos eran estupendas, un chico muy atractivo. Morenito, en forma (que no fuerte de gim, no me gustan los popeyes), escribe bien, parece educado. Sí, es éste.
Por teléfono parecía muy agradable, preocupado por saber exactamente el servicio que buscas y aparentemente, muy atento.
Quedamos a las 3:30am, ya que eran cerca de las 3, le facilito la dirección y me dispongo a prepararme.
Prepararme para un encuentro sexual es casi como un ritual para mí. Me meto en la ducha y dejo correr el agua caliente, uso mi maravilloso y exclusivo gel italiano que huele a dulce de leche, mmmm, quiero comerme. A pesar de estar siempre preparada para cualquier imprevisto sexual, me gusta tener un mantenimiento diario, así que me dispuse a depilar las partes más delicadas de mi cuerpo.
Estaba excitadísima, tocaba mi sexo con el gel, lo tocaba para pasar la depiladora, lo tocaba para cuidarlo y mimarlo con los geles íntimos que tan sensible al tacto dejan la zona, y pasó lo inevitable. Terminé masturbándome y fantaseando con el masaje que en breve iba a poder disfrutar.
Suena mi tlf, el chico es puntual y eso me da aún mejor impresión. Le doy las indicaciones finales hasta mi domicilio y me asomo a la ventana para verlo. Se le ve genial a lo lejos.
Suena el timbre y abro la puerta. Joder. Primer chasco!! Pues empezamos bien!! Quizá yo sea un poco tiquismiquis, pero si un tío se dedica al sexo profesional y mide menos de 170cm, debería advertirlo, no? Yo mido casi 170cm, 169cm para ser exactos, y aún descalza como lo recibí, era más bajito que yo.
No me gustan los hombres bajitos, me gustan más bien grandes, con un poco de barriguita, y a ser posible, sin depilar, y allí estaba yo, delante de un minimasajista de poco más de metro y medio totalmente depilado, y con un calentón considerable.
Bueno, no pasa nada, no voy a dejar que unos pocos centímetros de diferencia me agüen el momento. Cambio mi actitud y la torno positiva de nuevo, cuando lo miro más detenidamente y veo que no trae camilla, tan solo un pequeño maletín, y eso si se lo pregunto.
– Perdona, no traes camilla (su respuesta fue la hostia).
– Es que no tengo camilla, pero no te preocupes, con una chica que está de buena como tú, seguro que consigo que merezca la pena. Tienes cama, verdad?
Juro por dios que eso fue lo que me dijo.Yo no podía dejar de pensar que era toda una suertuda al estar buena, si hubiese sido fea, no habría acertado en absoluto y me habría gastado un dineral por amargarle la noche al chaval.
Total, que lo dirijo hasta la habitación de las visitas y me pide que le deje prepararla, con lo cual, yo espero fuera. Eso me hace pensar que quizá esté equivocada, si se toma la molestia de preparar la habitación, será que viene “preparado”.
A los pocos minutos me avisa que ya puedo entrar, y bueno, allí solo había 2 mini velitas, una barrita de incienso y un teléfono en el que sonaba algún tipo de música típica para este tipo de servicios.
En ese momento, mi actitud ya no era ni positiva ni negativa. La situación tenía su gracia, el chaval se esforzaba en parecer interesante y aquello no dejaba de parecer un chiste. Quería ver que era lo que me esperaba, total, el final feliz no va a haber quien me lo quite.
Me pide una toalla y me pregunta por el baño, dice que tiene que cambiarse para el masaje, cosa que me parece muy bien ya que va con vaqueros y abrigo de lana.
Mientras el se cambia, yo espero sentada en la cama, con mi estupendo y sexy pijama de hombre, descalza, mirando las velitas con cierto desconsuelo y pensando (por favor, que no haya más sorpresas), cuando salió.
Venga ya! No me fastidies! No había nada más ridículo con lo que salir? Aquello parecía una broma, y ya no sé si de mal gusto.
Imaginaros a un chico, que aunque sea un encanto, pues no está del todo a la altura del servicio que contratas, de poco más de metro y medio, y con una camiseta interior de tirantes color blanca, tipo abuelo de residencia, y unos boxer negros de algodón, llenos de pelotillas y dados hasta que le holgaban 4 dedos en cada una de sus raquíticas piernas.
Ya estoy aquí, lista para tu mejor orgasmo?, me dice. Jajajaja. Solo pude sonreír y pedirle que por favor se vistiera, que verle así ya me había terminado de apagar el
calentón y mi libido debía andar despistada.
Trate de ser educada, pero mientras le explicaba pq ya no me apetecía el masaje, se me escapaba la risa.
Le dije que cada uno trabaja como considera, pero que bajo mi opinión, aquella no era la manera más profesional de hacer un masaje erótico. Sin camilla, sin aceites especiales, tan solo una crema hidratante del mercadona, y que decir sobre la indumentaria. Sin palabras.
Se ofreció para hacer el masaje de manera gratuita, cobrándome solo el desplazamiento, según él,  por las pequeñas incidencias, pero que va, le pedí que se fuera.
Le pagué el servicio al completo por lo mal que me sentía de haberle dicho aquello y me despedí de él.
Al final me volví a meter en la ducha, ya con menos ganas de un orgasmo increíble, pero muerta de la risa, y aunque mis ganas no fueran las mismas, al final fue inevitable. Soy incapaz de darme una ducha y no masturbarme.
Espero tener más suerte la próxima vez, o tendré que pedir referencias antes de llamar a alguien para estas cosas.

6 Respuestas a “Un Masaje Excitante”

  1. Tu Laurita ; )

    Después del relato que nos contó en privado nuestra compi sobre el supermasajerotico que acabó siendo un placer sexual.., tenía unas ganas de contratar el servicio de un masajista que no puedes imaginar..
    ya imaginaba ese momento…pero después de ésto..estoy contigo en que habrá que pedir alguna referencia..jiji
    si quieres vamos juntas….

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    • Blanca

      Jajaja, me encantaría que fuesemos juntas.
      Si elegimos bien, será la re-leche, jijijo

      Mil besos, mi niña

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  2. Luis

    Hola Blanca, después de leer la mala experienciaque has tenido. Decirte que mmenos mal que lo he leído, por que mi mujer y yo teníamos pensado contratar al mismo masajista( o eso creo) para una escapada a Madrid que vamos a hacer en Diciembre. El masaje era para mi mujer en plan semi trio ya que es nuestra primera experiencia con una tercera persona. Menudo chasco ya que llevo mucho tiempo preparando esta sorpresa( aunque ella ya sabe algo). Tendré que empezar a buscar otra vez, pero como bien dices algunos anuncios te quitan las ganas. Bueno gracias por tu relato…. Un saludo..

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    • Blanca

      Hola Luis :)

      Pues me alegro de que te haya servido mi experiencia para ahondar un poquito más en tu búsqueda :).

      Si das con el masajista perfecto, pasame el contacto porfi, jijiji

      Si al final os decidís por una masajista femenina, conozco a la mejor, y si doy con un buen masajista masculino, te aviso enseguida.

      Mil gracias por dejarnos aquí unas letras, eres muy amable.

      Mil besos.

      Pd. Siento haber tardado tanto en validar tu comentario, tenía el mail de aviso en la carpeta de spam y hasta ahora no lo vi. Ya nunca más serás spam para mí <3

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  3. Oscar

    Hola Blanca, yo estaba también en un momento de calentón y buscando en google páginas relacionadas con el masaje erótico me he encontrado con tu blog.
    No he podido evitar leer tu experiencia y me he sentido reflejado en el chasco que me he llevado alguna vez con mas de una “masajista”, es increible como hay gente que puede hacer de esto tan íntimo y excitante en algo vulgar e inapetente. Hasta yo podria hacerlo mejor, por cierto mido mas de 1’70, jijiji.
    Por cierto podias pasarme el contacto de esa masajista femenina que dices es la mejor, me encantaria probar con ella.
    Gracias por tu relato.

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  4. Masajes eróticos madrid

    Este tipo de masajes son altamente relajantes, sobre todo después de un día terrible en el trabajo.

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